¡Poné zacate natural en tu jardín!

Un zacate sano es la pieza central de tu jardín. Te explicamos cómo colocar un nuevo zacate y cómo cuidarlo.



La variedad adecuada de zacate depende de dónde esté situado tu jardín y el uso que vayás a darle a la zona de zacate. Podés elegir entre una variedad resistente u optar por un zacate más lustroso que requiera más cuidado. Los tipos de zacate típicos son:

  • Para deportes y ocio

  • Ornamental

  • Para zonas en sombra

  • Para ubicaciones cálidas y secas

Las mezclas de zacate contienen una mezcla de variedades de hierba en diferentes proporciones, con los siguientes tipos básicos incluidos en todas ellas:

  • Raigrás (lolium perenne): crece y germina rápidamente. Es una variedad robusta, por lo que no tendrás que preocuparte por caminar sobre él, pero necesita mucha agua.

  • Poa de los prados (poa pratensis): crece densamente y forma muchas correderas. Tarda entre 3 y 4 semanas en germinar y morirá si no se cuida adecuadamente.

  • Festuca roja (festuca rubra): hierba resistente con hojas relativamente anchas; prosperará incluso con un cuidado menos intensivo. También es adecuado para mantenerlo muy corto.



Zacate deportivo y de ocio


Un zacate deportivo y de ocio es ideal para correr, jugar y tumbarse. Forma una capa robusta y resistente que lo hace perfecto para jardines familiares: cualquier parche desprovisto de zacate por la acción de los perros o de los niños que juegan al fútbol se recupera rápidamente.


Todos los tipos de poa de los prados son especialmente adecuados para este uso intensivo. Debés tener en cuenta que el tiempo de germinación es de 3 a 4 semanas y que esta variedad requiere riego abundante y fertilizante.

La agrostis rastrera también se utiliza con frecuencia en mezclas de zacate resistentes. Puede soportar condiciones de mucha humedad, es lo suficientemente resistente como para andar sobre el y las calvas se recuperan eficazmente. Sin embargo, es sensible a la paja y hierba seca y, por tanto, necesita una escarificación regular.


Zacate ornamental


El zacate ornamental está hecho de hierba verde muy fina y exuberante, y forma una capa frondosa y uniforme. Se puede cortar a una altura muy baja, muy parecido al estilo de los campos de golf. Sin embargo, el zacate ornamental es muy delicado y, por lo tanto, no es adecuado para jugar en él. Esta opción requiere un cuidado intenso y puede ser un elemento decorativo muy llamativo, eso sí, ¡para disfrutar solo con la vista!

Las mezclas de zacate ornamental están formadas casi totalmente de festuca roja y finas variedades de raigrás. Estas variedades también son sensibles a la paja y la hierba seca, por lo que hay que escarificar con regularidad.



Zacate para zonas en sombra


No cometás el error de pensar que el zacate es adecuado para zonas totalmente a la sombra. Cualquier zacate necesita luz del sol directa, pero hay mezclas que pueden mantenerse sanas con tan solo 3 o 4 horas de exposición al sol cada día, siendo ideales para colocar debajo de árboles grandes, por ejemplo. Es un zacate adecuado para caminar sobre él, pero requiere ciertos cuidados y un riego abundante. En cuanto al corte, debés mantener la hierba alta, a unos 6 u 8 centímetros como mínimo.

Las mezclas de zacate para zonas sombreadas generalmente contienen estas cuatro variedades: supina bluegrass (poa supina, también conocida como Supranova) es de color verde claro a verde brillante, tiene tallos rastreros por encima del suelo y, por lo general, se considera lo suficientemente resistente para caminar sobre ella. Requiere mucha agua y fertilizante, pero no demasiada luz solar; la aira de zacate (deschampsia caespitosa) tiene necesidades similares; la festuca roja es una adición que tiene hojas más anchas que otros céspedes más comunes; la cañuela de oveja (festuca ovina duriuscula) no solo tolera bien la sombra, sino que además no requiere muchos nutrientes, por lo que prospera incluso en suelos secos y ligeros.



Zacate para ambientes cálidos y secos


Los veranos calurosos pueden suponer un reto para el cuidado del zacate. Para evitar este trabajo extra, es mejor colocar un zacate con hierba adaptada a lugares cálidos y secos, con raíces profundas que extraigan agua de las capas inferiores de la tierra. Durante el primer año después de colocar zacate con hierba resistente al calor, asegurate de regarlo de forma regular para que las raíces se asienten y crezcan con suficiente profundidad: hecho esto, al siguiente verano, tu zacate estará en su mejor momento para disfrutarlo. Las áreas de zacate en ubicaciones secas se caracterizan por variedades de hoja más ancha que otras mezclas, es decir, si necesitás reponer semillas en este tipo de zacate, debés utilizar la misma mezcla inicial para garantizar que el zacate tenga un color uniforme.



Mezcla de semillas estándar


Las mezclas de semillas estándar contienen variedades de semillas de zacate de alta calidad que han sido especialmente creadas para su uso como zacate. La capacidad mínima de germinación sitúa entre el 75 y el 80 %. Estas mezclas de zacate están compuestas por tres o cuatro variedades de zacate y están adaptadas al uso recreativo.



Instrucciones paso a paso


No necesitás mucha experiencia para sembrar zacate tú mismo, pero necesitarás un poco de paciencia. Puede llevar un tiempo que las semillas sembradas germinen y que el zacate eche raíces. Las semillas de hierba de mezclas más baratas comienzan a germinar en unos días, pero las mezclas de alta calidad tardan al menos 2 semanas en hacerlo.


Consejo profesional STIHL: Merece la pena afrontar un periodo de germinación mayor y a un precio más alto por un césped de alta calidad. Además de vivir más tiempo y ser más resistente, podés cortarlo con menor frecuencia. Tras un par de años, los zacates más baratos empiezan a mostrar problemas que no se pueden corregir ni siquiera con un cuidado de primera calidad. Por lo tanto, te recomendamos que invirtás en una mezcla de semillas de alta calidad.


Herramientas y materiales necesarios STIHL


  • Rastrillo grande y pequeño, preferiblemente de madera

  • Laya

  • Pala

  • Carretillo o cesta (para recoger las piedras más grandes)

  • Rodillo de rejilla o de púas

  • Esparcidor

  • Manguera de riego con boquilla de pulverización

  • Semillas de césped (aprox. de 15 a 20 g por metro cuadrado) o capa de césped (pedir un 10% más de lo necesario para desperdicios)

  • Fertilizante




PASO 1: Prepará la tierra

  • Lo ideal es que primero airees las zonas compactas con una motoazada o una cultivadora. Esto descompone el suelo más profundo, evitando que se acumule agua en la superficie durante el riego o lluvia.

  • Retirá las piedras y las raíces y cavá sobre la tierra.

  • Añadí un poco de arena si el suelo es duro y arcilloso; para suelos ligeros y arenosos, añadí tierra para macetas barata o compost sin malas hierbas. Rastrilla el suelo con cuidado.

  • Añadí cal al suelo si el pH es inferior a 5,5.


PASO 2: Dejá que el suelo se asiente

  • Ahora el suelo necesita asentarse. Lo ideal es dejarlo una semana antes de colocar el zacate. ¡No te saltés este paso o podés acabar con un césped irregular!

  • En terreno seco, podés usar un rodillo ligero para acelerar el proceso de estabilización, lo que ayuda a evitar el hundimiento y las irregularidades más adelante.


PASO 3: Nivelá la tierra y eliminá las malas hierbas

  • Nivelá cualquier zona irregular con un rastrillo de madera.

  • La tierra debe estar fina y suelta para que la hierba crezca.

  • Dejá reposar la tierra durante otra semana. Esto permite germinar las malas hierbas para que puedas retirarlas fácilmente antes de sembrar las semillas. Eliminá las malas hierbas arrancándolas o echando con agua caliente. Ahora, la tierra ya está lista para sembrar.


PASO 4: Sembrá y regá


Consejo profesional STIHL: Reserva un cuarto de las semillas y sembrá el resto a continuación, tal y como se indica. Las semillas reservadas te vendrán genial para rellenar huecos o reforzar los bordes para que queden más tupidos.

  • Si vas a utilizar rollos de césped, podés empezar a colocarlos inmediatamente. Procurá no caminar sobre la tierra preparada y, si es necesario, utilizá un cuchillo para cortar el césped. No dejés que se seque mientras realizás los trabajos.

  • Si vas a sembrar áreas de hasta 20 metros cuadrados, mezclá las semillas con la tierra para macetas y extendela. Este método tiene tres ventajas: las semillas están en contacto con la tierra y permanecen húmedas, es fácil ver cuándo es necesario regar ya que se puede distinguir visualmente cuándo la tierra está seca, y esta tierra las protege de las aves.

  • Esparcá las semillas de hierba y el fertilizante (si se utiliza) de forma uniforme con un esparcidor o con la mano. Te recomendamos sembrar a mano, ya que los esparcidores pueden dañar las semillas finas.

  • Distribuí entre 15 y 20 gramos de semillas por metro cuadrado. No hay ninguna ventaja real en añadir más semillas, por lo que recomendamos guardar el resto de las semillas para usarlo en otro momento.

  • La hierba joven es más vulnerable al estrés de las zonas de transición. Resulta práctico sembrar una mayor cantidad de semillas en los bordes del zacate para que se forme un zacate más firme en las zonas de transición entre caminos, patios o espacios con flores y la hierba sea más resistente en estos lugares.

  • Introducí en la tierra las semillas que has distribuido uniformemente con un rodillo de rejilla o púas, hasta una profundidad máxima de 1 cm.

  • Regá bien el suelo con un chorro de agua lo más suave posible. Utilizá una boquilla de pulverización o sostené la manguera en posición vertical para no arrastrar las semillas accidentalmente con la fuerza del agua.



Cuidado posterior

  • El riego es esencial: mantené el nuevo zacate húmedo entre tres y cuatro semanas después de haber colocado el rollo de zacate o de haber sembrado las semillas.

  • Para comprobar la capa de zacate después de unas semanas, trata de levantar una esquina. Si se ha enraizado en el suelo, podés utilizar el cortacésped.

  • Esperá hasta que la hierba recién sembrada haya alcanzado una altura de unos 10 cm antes de cortarla por primera vez. Tené mucho cuidado y no la cortés demasiado. No se recomienda cortar más de un tercio de su longitud.

  • Evitá caminar por la zona cuando las semillas estén germinando para no dañar las delicadas plántulas. El zacate no será lo bastante resistente como para caminar sobre él hasta que lo hayás cortado por primera vez. Por lo general, el nuevo zacate alcanzará su máxima resistencia transcurridos entre 2 y 3 meses.


En resumen:

  • Elegí un tipo de hierba adecuado para tu jardín.

  • Ahuecá la tierra y dejá que se asiente durante una semana.

  • Colocá el rollo de zacate o esparcí las semillas de forma uniforme y mezclalas con la tierra.

  • Mantené el suelo con una humedad constante durante tres o cuatro semanas.

  • Cortá el zacate nuevo únicamente con cuchillas nuevas o afiladas.


¡Ahora sí, disfrutá del zacate en tu hermoso jardín!