¡Arreglá tu jardín abandonado!

En nuestras instrucciones paso a paso te mostramos cómo arreglar tu jardín descuidado.



PASO 1: Conseguí una visión general y elaborá un plan


Caminá con ojo crítico por cada zona del jardín para valorar en detalle la magnitud del reto que tenés por delante. Preguntate qué plantas están creciendo y dónde, qué querés conservar y qué te gustaría cambiar a medida que vayás renovando el jardín.


Las ortigas y las matas descuidados deben apartarse hacia un lado con un palo para valorar si hay o no obstáculos en el suelo como piezas, trozos de alambrada, etc. Marcá estos obstáculos con balizamientos visibles. Comprobá si es necesario podar o aclarar árboles y arbustos, prestando especial atención a las ramas podridas o muertas. Pensá también qué es necesario eliminar. En muchos casos, basta con podar para conseguir el espacio y el aspecto que deseás, y también para permitir que la luz llegue mejor a arbustos y parterres de flores. Identificá las plantas y arbustos que querés reubicar.


ORDENÁ TUS IDEAS CON UN PLANO


Para espacios más grandes, te recomendamos dibujar un plano con lo que deseás plantar en el jardín. El plano debe estar hecho a escala e incluir edificios, áreas, caminos y arbustos. También debés indicar detalladamente qué zonas están a la sombra a lo largo del día, esto te ayudará a encontrar el lugar adecuado para cada planta.


PASO 2: Prepará las máquinas y herramientas necesarias


Para limpiar el jardín necesitás:


Máquinas y herramientas: desbrozadora o cortabordes, minisierra de jardín o motosierra, biotrituradora, podadora, tijeras de poda, cortasetos, motosierra de poda para trabajos en altura, pala, horquilla, rastrillo y, quizá, cortacésped.


Otros equipos: carretilla, saco de basura de jardín, cesta, trozo largo de cuerda a prueba de desgarros, etc.


Ropa de protección: guantes, gafas o pantalla de seguridad, protección auditiva, botas de seguridad, etc.


PASO 3: Eliminá la suciedad, las malas hiervas y el exceso de crecimiento silvestre


LIMPIÁ EL JARDÍN DESCUIDADO


Debés empezar limpiando el jardín descuidado y eliminando cualquier residuo. Llevá una cesta, una bolsa de basura o una carretilla para deshacerte de macetas de plástico, trozos de terracota rotos, guías de plantas desechadas, etc.



CORTÁ EL ZACATE


Cortá el zacate con una motoguadaña o un cortacésped. Hecho esto, será mucho más fácil tener una visión global de por dónde seguir trabajando. En este momento es cuando las estacas de madera que has colocado cobran sentido: tené cuidado al cortar y recortar a su alrededor. Rastrillá los recortes y eliminalos.



ELIMINÁ MALAS HIERVAS, TALLOS Y TOCONES


Es el momento de eliminar las malas hiervas, tarea que debería empezar a marcar la diferencia en el jardín. Eliminá las malas hierbas a mano siempre que sea posible, aunque puedes ayudarte con una motoguadaña o cortabordes de cuchilla para cortar las más altas, siempre que no sean leñosas, a un tamaño más manejable. Lo ideal es cortarlo todo a unos 15 cm de altura, haciéndolo en varias etapas si es necesario.


PASO 4: Dale forma a los arbustos


A estas alturas ya deben notarse los progresos que has hecho en tu jardín descuidado, así que es hora de dar un paso más y podar árboles y arbustos para darles forma y aclararlos.


PODÁ LOS ÁRBOLES Y CETOS


Desenterrá los tocones de árboles antiguos con una pala. Es fácil eliminar totalmente los arbustos pequeños que no querás: cortalos cerca de la tierra y luego sacá las raíces. En cuanto a los árboles y arbustos que querás conservar, retirá las ramas rotas cortándolas cerca del tronco o del tallo principal.



A continuación, examiná y podá las plantas más grandes para adaptarlas a tus necesidades buscando posibles retoños. Muchas plantas echan retoños desde sus raíces, lo que hace que aparezcan nuevas plantas en otros lugares que acaban convirtiéndose en plantas independientes maduras: genial para la propagación forestal, pero que rara vez resultan ideales en un jardín.


DESRRAMÁ LOS ÁRBOLES


Si tenés árboles que crean demasiada sombra, tienen un follaje excesivamente denso o ramas cruzadas entre sí, debés utilizar una podadora de altura para clarear las copas. Para ello, retirá siempre las ramas enteras hasta el tronco o la rama que las origina, en lugar de cortar todas las ramas a una longitud uniforme, de lo contrario, aparecerán muchos brotes en los cortes al año siguiente. Retirá inmediatamente las ramas podridas, viejas o enfermas.


RECORTÁ Y REDUCÍ ARBUSTOS


Los arbustos multitallo, o las plantas de la familia de las rosáceas, se caracterizan por tener muchos retoños individuales que crecen desde la tierra. Podés recortar estas plantas o reducir su tamaño cortando el exceso de crecimiento 10 cm por encima del suelo.

Una guía y una cuerda pueden ayudarte a controlar las zarzas que sobresalen y otros arbustos: clavá la guía en la tierra, doblá las ramas hacia un lado y sujetalo todo con la cuerda. El área alrededor de las ramas quedará más despejada.


PASO 5: Creá nuevas zonas y parterres


Ya podés empezar a remover la tierra en las zonas que has limpiado en el jardín. Añadí mantillo en cualquier suelo desnudo y abierto mientras decidís qué plantar o, de lo contrario, las malas hierbas volverán rápidamente.


DEFINÍ BORDES PARA APORTAR ORDEN EN TU JARDÍN


Determiná dónde estarán los bordes, los límites y los parterres de flores. Después de todo, tener áreas claramente definidas marca la diferencia entre un jardín descuidado y otro ordenado. Definí los bordes del zacate y marcalos con una pala. Si te gusta que el jardín tenga un aspecto más natural, no demasiado ordenado, hay un pequeño truco que podés probar. Extendé una capa gruesa de mantillo alrededor de arbustos y matas; esto los mantendrá sin malas hierbas y bien definidos, mientras que podés dejar que en otras zonas crezcan libremente.


REUBICÁ ARBUSTOS Y PARTERRES DE FLORES


Ahora podés ordenar el resto de arbustos. Dividí los que se hayan vuelto demasiado grandes o leñosos sacándolos de la tierra y dividiendo el cepellón en varias partes. Volvé a plantar una parte en su ubicación original y colocá las otras en nuevas ubicaciones. Completá la nueva disposición añadiendo plantas a tu gusto. Deberás utilizar un plano del jardín para combinar antiguos y nuevos elementos de forma armoniosa.


¡Lo has logrado! ¡Has conseguido darle forma a ese jardín descuidado! Ahora es el momento de disfrutar de tu esfuerzo en tu nuevo espacio al aire libre.


Un último consejo:

Recordá que tu jardín necesita un mantenimiento regular: cortá el césped, quitá las malas hierbas y podá anualmente arbustos y setos. De lo contrario, tu jardín puede volver a ser un jardín descuidado en poco tiempo.